La Marrana Castañeda: El técnico que le enterraba culebras al portero rival.

Los años 50, esa mítica época en la que Pedro Infante era el suggar daddy de media nación y el Che Guevara era ídolo en la UNAM; fue también la época en la que Don Felipe “La Marrana” Castañeda, primer director técnico del Club Querétaro, aún pisaba las canchas del fútbol mexicano. Más allá de su talento como portero y entrenador, Castañeda ha sido recordado por impresionante superstición.

Comenzando por su apodo, este fue adquirido gracias a su curiosa maña de escupirle al balón cada que iba a despejar de la portería ¿Qué sería lo primero en venir a la mente al observar semejante acto? Si…“¡Qué Marrano!”. Quizá esto le daría “el toque mágico al balón”.

Pero sus hazañas místicas no terminaban ahí; cuentan las leyendas y Francisco Ponce (1978) escribe para la revista Proceso, que Don Felipe se daba a la tarea de llegar antes que nadie a la cancha para ponerse a enterrar sapos, crucifijos, culebras y todo tipo de artilugios en la portería del rival para así hechizarla.

Cuando iba a recibir algún tiro se encomendaba a todo tipo de Santos para evitar que el balón llegara a su portería. ¿Su efectividad? El efecto placebo parecía ser muy grande porque llego a ser considerado el mejor portero de México en su tiempo y jugó junto a grandes como Luis «El Pirata» Fuente.

Su vida como entrenador comenzó en 1952 cuando logró ascender al Irapuato a la primera división; después pasaría por diversos clubes hasta que en 1954 fue contactado por los queretanos para ser uno de los primeros técnicos de la escuadra, gracias él se tendría el Apodo de “Gallos Blancos”, pero eso es tema de otra nota.

Alex Lazcano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *